Compartir qué entendemos por negociar y las características diferenciales del proceso.
Identificar las diferencias clave entre un proceso de negociación desarrollado desde un enfoque único o desde un enfoque múltiple.
Desarrollar las propias habilidades negociadoras reforzando los propios puntos fuertes e identificando los débiles.
Establecer un método sistemático, para describir (no juzgar), los comportamientos de las personas que actúan como interlocutores en el proceso de negociación.
Conocer la imagen personal que se proyecta ante los demás y el impacto que la propia conducta produce en otros, de manera que estos factores sean tenidos en cuenta a la hora de interactuar en el proceso de negociación.
Formular una estrategia para adaptar el propio comportamiento a las necesidades de los demás, incrementando con ello la propia eficacia en la negociación, sin renunciar a los propios intereses.
Conocer una manera de negociar adecuada a cada circunstancia buscando la obtención de acuerdos estables y duraderos.